sábado, 1 de junio de 2013

RITUALES SATANICOS EN

Los vecinos del barrio satauteño de Finca El Galeón han levantado la voz de alarma después de que el pasado jueves hallaran un perro decapitado y sin patas con síntomas de presuntamente haber sido utilizado en un ritual de santería. La Policía Local de Santa Brígida ha abierto una investigación para determinar quiénes han sacrificado al animal ya que consideran que se ha cometido un delito de malos tratos, según indicaron fuentes municipales.
El hallazgo se produjo durante la noche de antes de ayer cuando varios vecinos alertaron a la policía de que un animal muerto estaba en un altar de Finca El Galeón, sin cabeza y sin patas, con señales que en un principio apuntan a que había sido utilizado para rituales satánicos.
Los agentes municipales se presentaron en el lugar y comenzaron a tomar muestras de cara a la investigación para esclarecer lo ocurrido. Por ello, durante la jornada de ayer tomaron declaración a diversas personas para conocer si pudieran estar involucrados en este hecho ya que entienden que existe un delito de maltrato animal tipificado en el Código Penal.
Asimismo, las fuentes consultadas por este periódico aseguraron que además existe un problema de salubridad al dejar los restos del animal a la intemperie, lo que con el calor puede generar malos olores y enfermedades.
Los vecinos alertaron de que esta no es la primera ocasión en la que se encuentran con animales muertos en esta zona de Santa Brígida, por lo que mostraron su malestar por lo ocurrido.

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TIEMPO DE RECUERDOS PERDIDOS

TIEMPO DE RECUERDOS PERDIDOS
Abro temerosa el canal del ensueño, ojos aterciopelados en el jarabe del tiempo. Cielo de lava ruboriza mi esquizofrénico levitar. A kilómetros del suelo infértil ¡Que ya es rojo también! ¿Será la erupción de la nube y el ángel? ¿Será la sangre de los desdichados y sus voces? El viento jadea voluptuoso en dos de los tres gestos que aún tiene mi rostro. Y es que hasta las rosas giran; Pintadas de negro son el tesoro de la epopeya lunar; Bellas y elegantes sus espinas rasgando mi luto, desnudándome para el vals del destierro. Manos que se elevan ¿En alabanza al sol? Multitud hirviendo pernoctando en su avidez sus cuerpos se vuelven polvo. Piden por mis alas, ¿Por qué sólo yo me elevo? Masturbación de interrogantes los bosquejos de esta asunción sideral. Una cuerda saborea mi cuello gira, dulce como mordida de labios, aguda como grillete en las manos. Hipnótica mi sien, al bostezo universal. ¡Fuego! Dogma de edén, se incendian las memorias de lo que vendrá. Cae el santo que detuvo mis parpados en una lágrima, el cautivador de primaveras que violó mi sonrisa en un destello. Nadie se acerca. ¿Fin del mundo? Se escapa mi alma ¡No! se quedará sola en el tiempo ...abrácenme cuervos negros... *Todo lo que tu alma quiere de día termina por morirse en mis noches *

EN UN OSCURO RINCON

EN UN OSCURO RINCON
El viento que azota mis ventanas es la ausencia y el fuego enardecido, que súbitamente criogeniza mis pupilas, y después... ... Después rompo a llorar como un chiquillo, sobre el lomo atigrado que agoniza, que lacera mi piel fosilizada, que me araña las entrañas en abismos. La cálida luz de tu presencia se me cierra en lo más fugaz de la caída, y el horizonte es muerte en un planeta tenebroso. En tu ventana hay cuatro piedrecitas, que se agarran al rictus de tu alféizar, hay figuras temblando en los cristales y una lengua de hielo me delata. Mi boca, mi voz, mis dedos, también al borde del abismo, en el abismo, en el pasado, en el presente, en el futuro, lejos de tu mirada. En otro ángulo, tus ojos mueren, la sal que te diluye va a conservar, de paso, mis anhelos, mis gemidos, mis promesas, para encriptarte en ácidos y rosas, en sarcófagos llenos de tu sangre, negra y alcalina. Una caricia hinchada de violetas dejo sobre tu cuerpo. Una fiebre de tactos y de insomnio decapitará el mío. Mil campanadas lentas como el tiempo timpanizan de olvido mi locura ... y me entierran.