miércoles, 16 de enero de 2013

PITON SE DEVORA A UN NIÑO


 Un impresionante video muestra cómo una serpiente pitón, de las más salvajes, se come a un niño. Las imágenes han sido vistas por miles de usuarios, con comentarios que relatan lo impactante de lo que han visto.

Sin embargo, al ver el video, uno nota la búsqueda del impacto a través del título. Sorpresa que no es menor al ver las imágenes del gigante animal arrojándose sobre quien filma. 

Las pitones, igual que sus parientes cercanas las boas, son serpientes constrictoras, y por definición, no venenosas. Normalmente atacan, emboscadas, a animales que pasan cerca. Matan a sus presas por asfixia, agarrándola primero con la boca y enrollando rápidamente su cuerpo alrededor de ellas. Una vez así, se ejercen presiones altas sobre las costillas y pulmones de su presa, que de este modo no pueden inhalar. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Envíanos tus comentarios
El averno de tu mente no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.

TIEMPO DE RECUERDOS PERDIDOS

TIEMPO DE RECUERDOS PERDIDOS
Abro temerosa el canal del ensueño, ojos aterciopelados en el jarabe del tiempo. Cielo de lava ruboriza mi esquizofrénico levitar. A kilómetros del suelo infértil ¡Que ya es rojo también! ¿Será la erupción de la nube y el ángel? ¿Será la sangre de los desdichados y sus voces? El viento jadea voluptuoso en dos de los tres gestos que aún tiene mi rostro. Y es que hasta las rosas giran; Pintadas de negro son el tesoro de la epopeya lunar; Bellas y elegantes sus espinas rasgando mi luto, desnudándome para el vals del destierro. Manos que se elevan ¿En alabanza al sol? Multitud hirviendo pernoctando en su avidez sus cuerpos se vuelven polvo. Piden por mis alas, ¿Por qué sólo yo me elevo? Masturbación de interrogantes los bosquejos de esta asunción sideral. Una cuerda saborea mi cuello gira, dulce como mordida de labios, aguda como grillete en las manos. Hipnótica mi sien, al bostezo universal. ¡Fuego! Dogma de edén, se incendian las memorias de lo que vendrá. Cae el santo que detuvo mis parpados en una lágrima, el cautivador de primaveras que violó mi sonrisa en un destello. Nadie se acerca. ¿Fin del mundo? Se escapa mi alma ¡No! se quedará sola en el tiempo ...abrácenme cuervos negros... *Todo lo que tu alma quiere de día termina por morirse en mis noches *

EN UN OSCURO RINCON

EN UN OSCURO RINCON
El viento que azota mis ventanas es la ausencia y el fuego enardecido, que súbitamente criogeniza mis pupilas, y después... ... Después rompo a llorar como un chiquillo, sobre el lomo atigrado que agoniza, que lacera mi piel fosilizada, que me araña las entrañas en abismos. La cálida luz de tu presencia se me cierra en lo más fugaz de la caída, y el horizonte es muerte en un planeta tenebroso. En tu ventana hay cuatro piedrecitas, que se agarran al rictus de tu alféizar, hay figuras temblando en los cristales y una lengua de hielo me delata. Mi boca, mi voz, mis dedos, también al borde del abismo, en el abismo, en el pasado, en el presente, en el futuro, lejos de tu mirada. En otro ángulo, tus ojos mueren, la sal que te diluye va a conservar, de paso, mis anhelos, mis gemidos, mis promesas, para encriptarte en ácidos y rosas, en sarcófagos llenos de tu sangre, negra y alcalina. Una caricia hinchada de violetas dejo sobre tu cuerpo. Una fiebre de tactos y de insomnio decapitará el mío. Mil campanadas lentas como el tiempo timpanizan de olvido mi locura ... y me entierran.